El título conseguido por Ignacio Buse en el ATP 500 de Hamburgo sigue generando repercusión entre los amantes del tenis peruano. Tras el impacto por el rendimiento mostrado por el joven deportista, Américo “Tupi” Venero, histórico exintegrante de Copa Davis y entrenador que trabajó con él durante sus primeros años de formación, contó detalles poco conocidos sobre el proceso que convirtió a “Nacho” en una de las principales promesas del deporte nacional.
Venero recordó que conoció a Buse desde muy pequeño dentro del ambiente tenístico, aunque comenzó a entrenarlo cuando tenía entre 13 y 14 años, durante un proyecto de alto rendimiento impulsado por el Club Regatas Lima. Según explicó, el hoy campeón ya mostraba señales diferentes al resto. "Los que ya lo conocemos desde los 13 o 14 años sabemos que no es raro cómo compite. Era su sueño y lo que parecía un sueño inalcanzable hoy es una realidad", afirmó.
El extenista también reveló cuál fue el aspecto que más llamó su atención cuando observó a Ignacio en competencia. Más allá de la técnica o el físico, aseguró que existía una característica mental que sobresalía por encima del resto. "Siempre se salía del molde por la desfachatez con la que competía. Lo ponías con el rival más duro o en la cancha principal y era donde mejor jugaba", sostuvo.
Incluso recordó una curiosa anécdota de la adolescencia del deportista y cómo su evolución física también formó parte del proceso. "Lo fastidiábamos un poco porque era como una pelota de mozzarella, porque era empatadito. Después entendió que debía mejorar muchísimo el aspecto físico y vio que podía competir a otro nivel", comentó entre risas junto a Milagros Leiva en “Esta Noche”.
LA FAMILIA DETRÁS DEL ÉXITO DE IGNACIO BUSE
Durante la entrevista, Venero explicó que el tenis exige mucho más que talento y condición física. Para el entrenador, uno de los factores determinantes para llegar a la élite es la capacidad mental y el respaldo familiar. "Es un deporte individual. Acá no te salva nadie y la cabeza funciona muchísimo. La familia tiene que apoyar al cien por ciento los sueños del jugador", señaló.
El exintegrante de Copa Davis también compartió una anécdota que reflejaba el nivel de compromiso que Buse tenía desde joven con el deporte. "El peor castigo para Nacho era no ir a entrenar. Sacaba una mala nota y me llamaban para decir que se iba a quedar estudiando. Yo peleaba para que no fueran tantos días porque sabía cuánto le gustaba entrenar", relató.
Además, Venero cuestionó las limitaciones que todavía existen para el desarrollo del tenis profesional en el Perú y aseguró que muchos jóvenes deben salir del país para continuar creciendo deportivamente. "Acá dices que quieres ser tenista profesional y te miran como un extraterrestre", manifestó al explicar los desafíos que enfrentan los deportistas en su etapa formativa.