"Es un poquito controversial, pero no ha sido un sueño, para mí ha sido un resultado de un estilo de vida, de una manera de pensar, de mantenerme apegado a valores y principios", expresa Allan Corona, de 35 años, con un aire de confianza, a pesar de que disputará sus primeros Juegos Olímpicos de Invierno en Milano-Cortina 2026.
Corona es un atleta nato y disciplinado. Antes de convertirse en esquiador de fondo, el nacido en la Ciudad de México era un triatleta casi a tiempo completo, pues también dedicaba su vida al fitness y al sector salud. Pero su vida cambió cuando llegó la pandemia del covid-19, pues salió de Tijuana para ponerse en cuarentena en Noruega.
"En la pandemia se nos ocurrió venir por un tiempo a Noruega, ya que en ese momento tenía mucho orden, pero también más libertad, en comparación con otros países", contó en una entrevista para Olympics.
Junto con su esposa y dos hijos emprendió el viaje a Europa y encontró en el esquí de fondo una razón por la cual quedarse en Noruega, y una forma de socializar en un país donde hacer amigos es más complicado que en México.
"Noruega es un país muy particular, y más viniendo de México, que es un que es un país reconocido como sumamente amigable, hospitalario, abierto, con gente muy cálida... En México es muy fácil hacerte amigos y conocer gente. Noruega es diferente, pero no lo digo a modo negativo", añadió.
Ahora su vida está en el país nórdico, donde cría a sus tres hijos —dos de ellos, de 10 y nueve años, nacieron en México, mientras que el tercero, de un año, nació en Noruega— junto con su esposa, y se dedica a consultar a empresas y personas privadas en temas de salud.
"Creo que para mis hijos puede ser un buen ejemplo: llegar a un país y empezar de cero. En México tuve que vender negocios, salirme de mi círculo de confianza y de mi zona de confort para llegar a un país que es sumamente diferente, incluido el idioma. Creo que es un ejemplo de integración", explicó en entrevista con Carlos Cruz para MILENIO-La Afición.
El esquí, una pasión 'heredada'
El primer acercamiendo de Corona con la nieve y el deporte no ocurrió en Noruega, sino en la preparatoria, en una expedición que tuvo con su padre a una de las cordilleras de San Diego, California. Su papá era aficionado del esquí alpino en eslalon y él le tomó cariño a ese deporte, aunque solo lo practicaba de forma recreativa.
Eso sí, el acercamiento con el esquí de fondo llegó hasta que se mudó a Noruega, aunque al principio le costó trabajo adaptarse a equipamientos más ligeros.
"Si vienes de alpino, donde las botas y los esquíes son pesados, se nota la ligereza de los esquíes, el talón también se te levanta, no es tan estable... Se siente sumamente inestable, creo que eso fue lo primero que sentí. Pero al mismo tiempo, fue mi oportunidad de hacer ejercicio en el exterior y de integrarme en el país", dijo en entrevista con Olympics.
Un largo camino
En 2022 Allan debutó en una competencia de la Federación Internaciona de Esquí (FIS, por sus siglas en inglés) en Akureyki, Islandia, logrando la novena posición. Un año después, en 2023, participó en su primer Mundial y logró colocarse en la posición 138.
"Creo que fue la carrera más difícil que hice en mi vida [el Mundial de 2023]. Desde la primera vuelta ya tenía el sabor del hierro y a sangre en la boca y mi frecuencia cardiaca altísima... pero todo me encantó. Ahí fue cuando me enganché al esquí de fondo", confesó a Olympics.
A inicios de 2025, Corona cumplió con la cuota de puntos que pedía la Federacín Mexicana de Esquí para particar en los Juegos Olímpicos de Invierno, pero logró su clasificación hasta el Campeonato Mundial celebrado en Trondheim, Noruega, en febrero de ese año. A partir de entonces, ha buscado la forma de costear sus propios gastos para participar en la justa invernal.
Un equipo de competencias requiere de al menos seis esquís, y cada uno tiene un costo de mil euros, más otros seis para los entrenamientos. Los bastones, fundamentales para el deporte, tienen un costo de 400 euros; el detalle, que estos suelen romperse con frecuencia.
"Los mexicanos necesitamos muestras constantes de desarrollo, de esperanza, de lucha, de conquista. Tal vez no vamos a ganar, pero vamos a llegar con todo el esfuerzo y habiendo dedicado todo lo posible. Soy de los pocos atletas que van a llegar a Milano Cortina 2026 criando tres hijos. Mi esposa estuvo estudiando tiempo completo y trabajando tiempo completo. Vamos autofinanciados, autoentrenados. Para lo que me gustaría levantar la bandera de México es para inspirar tanto a mis hijos como a los mexicanos", aclaró para MILENIO-La Afición.
Allan Corona iniciará su camino en los Juegos Olímpicos de Invierno el próximo viernes 13 de febrero (tres días antes de su cumpleaños, el 16 de febrero) en la competencia de 10 kilómetros estilo libre, y será uno de los dos mexicanos —incluyendo a Regina Martínez— en esquí de fondo.
RGS