El Gobierno de Donald Trump considera implementar un nuevo requisito que obligaría a los bancos en Estados Unidos a verificar la ciudadanía de todos sus clientes actuales y futuros, una medida que forma parte de la estrategia migratoria más estricta del exmandatario, según informaron fuentes a CNN. La iniciativa genera alarma en el sector financiero, que teme las posibles implicaciones legales y operativas de una norma que, de concretarse, sería inédita en el país.

¿Cuál es el riesgo que enfrenta la economía de los inmigrantes?

PUEDES VER: ¿NO MÁS licencias de conducir para inmigrantes indocumentados? Donald Trump propone la 'Ley Dalilah' para PROHIBIRLAS
Trump contemplaría exigir a los bancos que verifiquen el estatus migratorio de sus clientes
Fuentes citadas por CNN indicaron que la acción podría materializarse mediante un decreto presidencial, aunque los detalles aún no están definidos. De aprobarse, los bancos de Estados Unidos podrían tener que solicitar documentos que hasta ahora no se requerían, como pasaportes u otros certificados de ciudadanía.
"Es una mala idea. Estamos muy alarmados", señaló una fuente del sector financiero a CNN, y agregó que los ejecutivos temen que la medida busque implicar a las entidades bancarias en los esfuerzos del Gobierno para deportar a inmigrantes indocumentados.
Actualmente, aunque las instituciones financieras deben cumplir con regulaciones contra el lavado de dinero y registrar la información básica de sus clientes, no se les exige verificar la ciudadanía de manera sistemática.
Impacto en clientes y bancos de Estados Unidos: ¿Qué cambios esperar?
De concretarse el decreto, los bancos podrían verse obligados a recopilar de manera retroactiva la información sobre la ciudadanía de todos los clientes existentes, además de exigirla a los nuevos usuarios, según detalló la fuente a CNN. "Verificar el estatus de ciudadanía de todos los clientes bancarios sería inviable", alertó, y destacó los enormes desafíos logísticos y legales que enfrentaría la industria.
Por su parte, la Casa Blanca no confirmó ni desmintió los planes. "Cualquier información sobre posibles políticas que no haya sido anunciada oficialmente por la Casa Blanca es mera especulación", afirmó Kush Desai, portavoz de la administración, en un comunicado.
La posibilidad de implementar esta medida generó un amplio debate sobre su viabilidad y el impacto que tendría en la economía de los inmigrantes, muchos de los cuales dependen del acceso a servicios bancarios básicos para su vida diaria.