Un jurado federal en San Francisco declaró culpable a Linwei Ding, exingeniero de Google, por robar información confidencial relacionada con las infraestructuras de inteligencia artificial de la compañía y transferirla para beneficiar a empresas chinas. El veredicto pone fin al proceso judicial iniciado el año pasado y marca un precedente en casos de espionaje económico vinculados a la IA.

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El ciudadano chino, de 38 años, fue declarado culpable de 14 cargos, incluyendo espionaje y robo de secretos comerciales, delitos que cometió mientras trabajaba en Google entre mayo del 2022 y abril del 2023.
Robo de secretos comerciales y creación de una startup
De acuerdo con la investigación de la fiscalía, Ding habría copiado hasta 2.000 archivos confidenciales mientras buscaba oportunidades laborales y financiación de riesgo relacionadas con empresas chinas, con el objetivo de crear su propia empresa emergente, Rongshu.

Un fallo judicial reaviva el debate sobre seguridad y secretos de IA en Silicon Valley.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostuvo que el material sustraído incluía secretos comerciales que explicaban cómo Google diseña, construye y opera sus centros de datos de inteligencia artificial.
Información sensible sobre TPU y GPU
Entre los archivos robados figuraban especificaciones de bajo nivel y conjuntos de instrucciones internas de las unidades TPU de Google, además de datos de rendimiento vinculados al acceso a memoria HBM y a las interconexiones entre chips.
Las autoridades también creen que Ding obtuvo documentos con información sobre las máquinas GPU de la empresa, la orquestación de clústeres de GPU y los sistemas de hardware y software utilizados para redes de alto ancho de banda y baja latencia en los clústeres de IA.
La carrera por la inteligencia artificial continúa
Tras conocerse la condena, el fiscal general adjunto de Seguridad Nacional, John A. Eisenberg, afirmó: “Esta condena pone al descubierto un abuso de confianza deliberado que involucra algunas de las tecnologías de inteligencia artificial más avanzadas del mundo en un momento crítico para su desarrollo”.
Asimismo, añadió: “Ding se aprovechó de su acceso privilegiado para sustraer secretos comerciales de inteligencia artificial mientras colaboraba en proyectos vinculados al gobierno de la República Popular China. Su doble conducta puso en riesgo el liderazgo tecnológico y la competitividad de Estados Unidos”.
Cómo se habría filtrado la información
Durante el juicio, las pruebas demostraron que Linwei Ding copió información de archivos fuente de Google a la aplicación Notas de Apple en el MacBook proporcionado por la empresa. Luego convirtió esos apuntes en archivos PDF y subió miles de ellos a su cuenta personal de Google Cloud durante aproximadamente once meses.
Según la fiscalía, este método le permitió eludir los sistemas internos de detección de Google y extraer grandes volúmenes de información sin levantar sospechas.
Posible sentencia y consecuencias geopolíticas
El exingeniero se enfrenta a una posible condena de hasta 10 años de prisión por el conjunto de los delitos imputados. Aunque el tribunal aún no ha dictado sentencia, el Gobierno de Estados Unidos ya presenta el caso como la primera gran victoria relacionada con el espionaje económico en el ámbito de la inteligencia artificial.
Las autoridades anticipan que este fallo podría intensificar las tensiones entre Washington y Pekín, en medio de la creciente competencia global por el liderazgo tecnológico.