En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba, el Papa León XIV levantó su voz este domingo para instar a un “diálogo sincero y efectivo” que evite la violencia y proteja a la población cubana. El Pontífice recibió informes “con gran preocupación” sobre la situación y se unió a los obispos cubanos para “instar a los responsables a promover un diálogo sincero y efectivo para evitar la violencia y un mayor sufrimiento para el pueblo cubano”, durante su rezo semanal del Ángelus.

PUEDES VER: ALERTA conductores en EE. UU.: estas son las NUEVAS SANCIONES de tránsito imponen multas de hasta USD 1.500 y cárcel
El llamado llega después de que Donald Trump anunciara la imposición de aranceles a importaciones de países que abastecen de petróleo a Cuba, aumentando la presión sobre la isla en un momento crítico, tras el derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado estratégico de La Habana. Trump afirmó que la amenaza arancelaria era necesaria para proteger “la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos de las acciones y políticas malignas del régimen cubano”.

Donald Trump mantiene la presión con aranceles mientras Cuba declara “emergencia internacional”.
Medidas de EE. UU. y respuesta de Donald Trump
La situación escaló aún más la semana pasada cuando Trump predijo que “Cuba fracasará muy pronto”, señalando además que Venezuela, otrora su principal proveedor de petróleo, no había enviado recientemente petróleo ni dinero a la isla. Frente a esto, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, declaró una “emergencia internacional”, calificando la advertencia arancelaria de “una amenaza inusual y extraordinaria”.
A pesar de la tensión, el presidente estadounidense insistió en la vía diplomática. El sábado, reiteró su llamado a Cuba para que negocie con Estados Unidos: “No tiene por qué ser una crisis humanitaria”, declaró a la prensa desde el Air Force One, camino a Florida.
En este escenario, el Papa León XIV subraya que solo a través de un diálogo auténtico se puede prevenir que las decisiones políticas se traduzcan en sufrimiento real para la población. Su mensaje apunta a que la diplomacia y la humanidad deben prevalecer frente a medidas que podrían escalar el conflicto y afectar directamente la vida cotidiana de los cubanos.