13/01/2026

Jugadoras amateur luchan contra short blanco durante la menstruación

Hoy, 01:24 am

Jugadoras amateur luchan contra short blanco durante la menstruación

Lourdes, futbolista amateur, considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportista

Lourdes, futbolista amateur, considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportista

A lo largo de su carrera como futbolista, Lourdes Ledezma se ha enfrentado a rivales bastante complicados, pero hay uno al que muy pocas veces ha podido derrotar, e incluso ha tratado de evadir: el color rojo en su short blanco.

Ese rival le incomoda por lo impredecible que puede ser y, en ocasiones, se vuelve casi invencible cuando se juega bajo la lluvia.

De hecho, hace algunos años, Lourdes Ledezma, hoy delantera del equipo de futbol semiprofesional Bandidos de Tlaquepaque, tuvo un “agarrón” contra este adversario en la final de un torneo muy importante, imposible de faltar.

Aunque utilizó todos sus recursos para tratar de vencerlo en medio de una lluvia que no dio tregua, nuevamente fue superada, incluso tuvo que fingir una lesión para salir antes de que finalizara el encuentro.

Pero ese rival no juega solo. Hay alguien que lo alimenta, que lo hace muy fuerte y lo guía con firmeza: el tabú social sobre el ciclo menstrual, que no deja al short blanco jugar en la misma cancha.

La ansiedad de ser víctima de un 'accidente' ha hecho que jugadoras en Europa optaran por dejarlo fuera de la cancha; de hecho, uno de los primeros precursores fue el Manchester City, de Inglaterra, allá por 2022. Tres años después, en México sigue presente entre los uniformes del futbol femenil.

Rival incómodo que persiste

En esa cancha también juega la incomodidad, y es que, al ser la menstruación un proceso que no da aviso, las jugadoras se ven en la necesidad de buscar alternativas ante posibles manchas en el short, ese adversario tan incómodo.

La delantera del Bandidos habría utilizado doble protección, como tampones, toallas sanitarias y licras debajo del short, para tratar de evitarlo, aunque eso implicara sacrificar su comodidad.

“Te puedo decir desde mi propia experiencia que la verdad es muy incómodo. La verdad es que la menstruación como tal sí conlleva una cierta parte de dolores y de incomodidad; no sabes sinceramente si utilizar tampón o utilizar toalla, que en ambos casos viene a ser bastante incómodo”, indicó la jugadora de 40 años de edad.

Pero esta final no ha sido la única que ha echado a perder este rival tan temido, sino también la que disputó años atrás

Paola Montaño, también jugadora del Bandidos, quien, al igual que sufrir un puntapié antes de llegar a la meta, fue sorprendida con ese rojo en el blanco justo cuando se enfilaba a ganar ese ansiado campeonato.

Para Patricia Ortega Medellín, representante en Jalisco de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México, esta preocupación por la mancha roja en el short blanco se debe a la falta de normalización de la menstruación en la sociedad y a la presión estética que enfrentan las mujeres en el deporte.

“La menstruación es un proceso natural que ha sido estigmatizado por el patriarcado (…) y el tema del uniforme tendría que pasar por la vivencia de las mujeres”, explica Ortega.

Lourdes, futbolista amateur, considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportista
Equipos como el Manchester City dejaron de utilizar el short blanco hace algunas temporadas (Foto: Cortesía)

Rendimiento deportivo se ve mermado

Además de lo sorpresivo que puede llegar a ser este adversario, también es muy impredecible. Las jugadoras viven con el temor de que el periodo llegue justo el día del partido, o días antes, lo que termina por impactar de lleno en su concentración y, por lo tanto, en su rendimiento dentro del terreno de juego.

La capitana de la Selección de Chapala en la Copa Jalisco, Nancy Hermosillo Membrila, se ha enfrentado a esto en diversas ocasiones y reconoce que hay momentos en los que la concentración queda anulada por completo

“La verdad es que cuando nos toca jugar con short blanco y estamos en periodo menstrual es incómodo; creo que te preocupas más por no mancharte o por no tener ahí una situación que realmente jugar”.

Incluso la ejecución se ve mermada, pues la constante de hacer mucho con poco para evitar un accidente termina por influir en el rendimiento.

“No jugaba bien, no hacía extensión de pierna para agarrar el balón, ni siquiera alcanzaba a correr; mi rendimiento fue bastante bajo (…) después de eso, jugar el partido fue prácticamente imposible, o sea, fue hacer malabares literalmente para poder meterme al campo y al final terminé diciendo: ‘¿sabes qué?, me voy… cambio’”, relató Lourdes Ledezma.

Cultura patriarcal hace más difícil la lucha

Y si se pensaba que esos eran todos los amaños de este rival, estaban muy equivocados. La afición es su principal fuente de poder, pues constantemente convierte la menstruación en tema de críticas y burlas hacia las jugadoras, lo que impacta directamente en su confianza y desempeño.

Alejandra Vaca, arquera del Bandidos, ya se ha medido ante esta estrategia y asegura que puede frenarla con confianza, pero dado que en su entorno hay compañeras que reaccionan de forma negativa, considera que es algo que debe erradicarse.

“Yo soy una persona muy despierta respecto a eso y a mí no me importaría ninguna crítica; es un periodo muy natural. Pero a otras compañeras sí les afecta mucho todo ese tema, porque son muy penosas. De hecho, mi hija, aunque esté en sus días y aunque tenga un leve dolor o una leve descarga, ella sí no juega en sus días”, expresa.

A pesar de que esta situación es conocida, pocas veces Lourdes ha tocado el tema con el resto de sus compañeras, y mucho menos con entrenadores, pues, aunque es un asunto personal, no existe la confianza suficiente para compartirlo.

Lourdes, futbolista amateur, considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportista
Las deportistas piden eliminar el color blanco de los shorts por el miedo al tabú de la menstruación (Foto: Iván Ochoa)
“No toco el tema con nadie por el tabú que existe en la sociedad; he escuchado compañeras que sí dicen: ‘no, ando en mi periodo, que si esto y lo otro, no voy a jugar’, literalmente dicen ‘no voy a jugar’ (…) y hablarlo con entrenadores varones nunca en la vida, y con mujeres tendría que haberles tenido demasiada confianza como amigas. En general, te puedo decir que no lo platico”.

Al respecto, la representante en Jalisco de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México argumentó que este problema se debe a una cultura patriarcal en la que se obliga a las mujeres a no hablar de su ciclo.

“Si platicas con cualquier mujer que haya tenido un accidente con la menstruación en su lugar de trabajo o en su escuela, siempre lo vive como traumático. O sea, nunca hay un momento en el que diga: ‘ah, pues te manchaste, no pasa nada’. No, siempre se vive como traumático: tuviste que salir de la escuela, tu mamá tuvo que venir por ti, estás llorando en la dirección, la gente se burló, te señalaron. Entonces, eso es lo que implica que no se pueda platicar; tienes que apropiarte de ese proceso”, relató.

El enemigo se encuentra en casa

Pero en varias ocasiones ese partido se pierde desde casa, no precisamente porque alguien haya filtrado la estrategia, sino por las decisiones que toma el cuerpo técnico o las directivas previo al juego. Lourdes considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportistas.

“Creo yo que muchas veces, cuando es una imposición tanto de una directiva como de alguien que patrocina uniformes —que generalmente suele ser un hombre—, es una cuestión meramente visual. No se fijan realmente en el hecho de que la jugadora esté incómoda con el equipo, con el uniforme como tal”, expresa.

En ese sentido, Patricia Ortega destaca que la imposición del short puede considerarse una forma de violencia simbólica, ya que impide a las jugadoras decidir sobre su propia comodidad.

“La violencia tiene que ver con que se te impida decir qué es lo que a ti te conviene más”.

La capitana de la Selección de Chapala no lo ve como un gol en propia puerta, pero considera que las directivas se inclinan por este color por la elegancia que representa, sin tomar en cuenta el proceso natural que se presenta cada mes.

“No creo que sea una imposición o tradición; solo sé que a los equipos varoniles les encanta vestir uniformes blancos. ¿Por qué? No lo sé, puede ser porque se ven elegantes, la verdad es que sí se ven muy bonitos, pero nosotras, más allá de la elegancia o de que se vea bonito el uniforme, tenemos una situación extra que los hombres no tienen”, considera.

Lourdes, futbolista amateur, considera que uno de los peores autogoles ocurre cuando se elige un short por “bonito” por encima de la comodidad de las deportista
Jugadoras del equipo amateur Bandidos de Tlaquepaque hablaron sobre la preferencia en las prendas deportivas (Foto: Iván Ochoa)

Tamaño de los uniformes, otro obstáculo

Otro de los autogoles más comunes dentro de los uniformes del futbol femenil tiene que ver con el tamaño de las prendas, pues ante la falta de cortes femeninos en el mercado, muchas veces se utilizan tallas masculinas.

Ante ello, varias jugadoras han tenido que recurrir a tallas más chicas —masculinas o incluso infantiles—, al ser las que mejor se adaptan a su cuerpo. Sin embargo, al seguir siendo un modelo masculino, cuentan con componentes que las hacen todavía difíciles de usar, comparte Lourdes Ledezma.

Las tallas mixtas tampoco son vistas como opción. Aunque aparentan adaptarse a ambos sexos, para Nancy Hermosillo la unitalla no es la solución, pues asegura que existe una gran diferencia de dimensiones entre mujeres y hombres.

“No sé por qué tienen el tema de mandar hacer shorts unitalla, como si fuera un hombre en mujer, y la verdad es que para nosotras de por sí es incómodo el color y ahora también las dimensiones del short”. Incluso criticó que, cuando han solicitado tallas chicas, los shorts suelen ser demasiado grandes.

A estas alturas del partido, las jugadoras prefieren usar shorts de tonos más oscuros, como negro o azul marino, que consideran ofrecen mayor seguridad y comodidad y, sobre todo, reducen la ansiedad que provoca la menstruación durante la competencia.

La enseñanza que deja este partido, y el propio rival, es que esto va más allá de una cuestión de uniformidad: es un tema que involucra salud, comodidad, rendimiento y dignidad.

Por ello, piden a quienes eligen los uniformes que tomen en cuenta su opinión para crear prendas que les permitan concentrarse en el juego y sentirse cómodas en el terreno de juego. Mientras tanto, la pelota sigue en el aire.

JVO

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