Una investigación en el condado de Hall, en el estado de Georgia, ha puesto en el centro de la atención un caso de presunto robo reiterado en una tienda Walmart del área metropolitana de Atlanta. Una mujer identificada como Susan McCrary, de 40 años y residente en Gainesville, es acusada de haber sustraído mercancía en múltiples ocasiones durante varios meses, acumulando pérdidas superiores a los 660 dólares en el mismo establecimiento de Oakwood. El caso, reportado por WSB-TV, ha generado alarma en torno a los sistemas de control interno de grandes cadenas en Estados Unidos.

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Una mujer fue acusada de robar en 16 ocasiones en el mismo Walmart del área metropolitana de Atlanta
De acuerdo con el Departamento de Policía de Oakwood, el caso de Susan McCrary involucra al menos 16 incidentes registrados entre octubre de 2025 y abril de 2026 en el mismo Walmart. Las autoridades señalan que la sospechosa habría aprovechado sus visitas habituales para sustraer productos sin ser detectada en el momento, lo que ha abierto el debate sobre posibles fallas en los controles de seguridad.

Susan McCrary, de 40 años, presuntamente robó más de 660 dólares en el Walmart de Oakwood.
WSB-TV informó sobre el caso señalando que "una mujer ha sido acusada de realizar múltiples robos en la misma tienda Walmart durante varios meses, en una serie de incidentes documentados por el equipo de prevención de pérdidas".
Así habría operado la acusada para sustraer productos en Oakwood
Las investigaciones indican que el equipo de prevención de pérdidas de Walmart recopiló evidencia correspondiente a cada uno de los incidentes, los cuales incluían alimentos, ropa, juguetes infantiles y otros artículos de uso cotidiano. Según la policía, McCrary realizaba compras parciales utilizando tarjeta de crédito o beneficios EBT, pero en cada visita omitía el escaneo de varios productos adicionales.
Las autoridades lograron identificar a la sospechosa gracias a la combinación de registros de vigilancia, la identificación de su vehículo, búsquedas en redes sociales y la fotografía de su licencia de conducir. Este cruce de información permitió cerrar el círculo de una investigación que, según las autoridades, se extendió durante varios meses en el mismo establecimiento en Estados Unidos.