El margen de error es mínimo. A solo cuatro meses del Mundial 2026, Pumas enfrenta un escenario complejo: hoy no tiene garantizado ningún representante en la lista final de la Selección Mexicana y el tiempo para revertirlo se agota.
En el actual proceso de Javier Aguirre, el club universitario apenas ha tenido presencia. Desde septiembre de 2024, únicamente cuatro futbolistas vinculados al conjunto auriazul fueron considerados: César Huerta, Alex Padilla, Jorge Ruvalcaba y Guillermo Martínez; sin embargo, tres de ellos ya no pertenecen a la institución, lo que reduce drásticamente la posibilidad de que el equipo del Pedregal tenga peso directo en la convocatoria mundialista.
En este contexto, la responsabilidad recae en Guillermo Martínez. El delantero apareció en la más reciente convocatoria para el amistoso ante Islandia, pero el llamado se dio fuera de Fecha FIFA y estuvo limitado a jugadores de la Liga MX. Más que consolidarse, fue una ventana circunstancial.
Además, el panorama en ataque es exigente. Javier Aguirre tiene por delante a elementos consolidados como Raúl Jiménez, Santiago Giménez (quien se recupera de lesión), Germán Berterame y Armando González. Con esa competencia, el margen para que el Memote se meta en la lista definitiva es reducido y dependerá de un cierre de torneo extraordinario.
Entre los ex jugadores de Pumas, el nombre que aún se mantiene con posibilidades es César Huerta, quien tras su salida al RSC Anderlecht continúa en el radar del seleccionador. Aun así, la pelea por un lugar en las bandas también es intensa.
Por otra parte, Alex Padilla perdió terreno al volver al Athletic Club como suplente, mientras que Jorge Ruvalcaba, pese a tener actividad con el New York Red Bulls, no figura entre las principales alternativas del cuerpo técnico.
La conclusión es clara: si Pumas quiere evitar quedarse sin presencia en la Copa del Mundo 2026, todo depende de lo que haga Guillermo Martínez en estos meses decisivos. Es la última oportunidad para el delantero y también para el club.
El reloj corre y, salvo un golpe de autoridad en la recta final, los universitarios podrían ver el Mundial sin un representante propio en la Selección Mexicana.
ZZM