El Estadio de Miami fue testigo de un auténtico impacto en el debut del Grupo H tras la ventaja provisional de Arabia Saudí sobre Uruguay. A los 41 minutos, en el epílogo de la primera mitad, el conjunto asiático rompió la paridad gracias a la viveza de Abdulelah Al-Amri. La acción nació de un tiro de esquina por la banda derecha que desató el caos en el área uruguaya. Ante la evidente falta de concentración y de rechazo de la zaga charrúa, el defensor central saudí apareció completamente libre de marca en el área chica para empujar el balón a bocajarro, venciendo la resistencia del experimentado guardameta Fernando Muslera en un trámite que venía siendo sumamente disputado por el gran nivel de ambos porteros.
