El ayuno intermitente consiste en comer en horarios específicos para obligar al cuerpo a quemar grasa de forma más eficiente. La idea suena lógica y ha ganado popularidad en comunidades tecnológicas obsesionadas con optimizar el rendimiento físico y mental. Sin embargo, una nueva revisión científica pone en duda ese beneficio. La evidencia más reciente muestra que el horario en que comes no marca una diferencia significativa si el total de calorías sigue siendo el mismo. Este hallazgo cambia el foco de la conversación y obliga a revisar qué es lo que realmente influye en la pérdida de peso.

PUEDES VER: La neurociencia explica por qué cambiarse de ropa luego de llegar a casa del trabajo mejora la salud
El nuevo estudio que cuestiona el ayuno intermitente
Una revisión reciente basada en múltiples ensayos clínicos concluyó que el ayuno intermitente no ofrece ventajas claras frente a las dietas tradicionales cuando se trata de perder peso. El análisis incluyó estudios con adultos con sobrepeso u obesidad y comparó distintos enfoques de alimentación.
Según reportó el diario El País, citando una revisión de la organización científica Cochrane, los resultados muestran que las personas que practican ayuno intermitente pierden una cantidad de peso similar a quienes simplemente reducen su consumo calórico diario. Es decir, el método no es necesariamente más eficaz que una dieta convencional.
Este tipo de revisiones es especialmente relevante porque analiza múltiples estudios al mismo tiempo, lo que permite obtener conclusiones más sólidas que un solo experimento aislado.
Por qué el ayuno intermitente no ayuda más a perder peso
El punto clave que destacan los investigadores es simple: el cuerpo responde al balance energético total, no al horario de las comidas. En términos prácticos, lo que importa es cuántas calorías consumes frente a cuántas gastas.
Otro estudio citado por Infobae, basado en investigación científica reciente, encontró que el ayuno intermitente no produjo pérdida de peso significativa cuando las calorías totales no disminuyeron. Esto sugiere que ayunar por sí solo no activa un mecanismo especial para quemar grasa.
En otras palabras, si una persona consume la misma cantidad de calorías dentro o fuera de una ventana de ayuno, el resultado tiende a ser similar.
Qué dicen los científicos sobre comer menos y bajar de peso
Los expertos coinciden en que el factor determinante sigue siendo el déficit calórico. Esto significa consumir menos energía de la que el cuerpo utiliza. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a lograr ese déficit porque limita el tiempo disponible para comer, pero no tiene un efecto único por sí mismo.
La organización Cochrane señala que no hay evidencia sólida que demuestre que este método sea superior a otras estrategias tradicionales. En ese sentido, el ayuno intermitente funciona más como una herramienta opcional que como una solución universal.
Para quienes buscan optimizar su salud con la misma lógica que optimizan su tecnología, el mensaje es claro: no hay atajos metabólicos. La pérdida de peso sigue dependiendo de un principio básico que la ciencia respalda desde hace décadas: el equilibrio entre calorías consumidas y gastadas.