¿Júpiter ya no es el planeta más grande? Científicos acaban de actualizar el tamaño del quinto planeta del sistema solar. Gracias a datos ultra precisos de la misión Juno de la NASA, los investigadores concluyeron que la forma y el tamaño de Júpiter no son exactamente como los describían los modelos clásicos. El hallazgo, publicado en una revista científica especializada, es tan relevante que varios expertos afirman que habrá que actualizar los libros de texto.

¿Qué se creía sobre la forma y el tamaño de Júpiter?

Durante décadas, Júpiter fue descrito como un planeta gigante gaseoso con un achatamiento bien definido debido a su rápida rotación. Los modelos tradicionales estimaban su radio y su estructura interna a partir de observaciones telescópicas y mediciones indirectas. Esa imagen se convirtió en un estándar académico.

Sin embargo, esas estimaciones tenían márgenes de error importantes. La falta de mediciones directas de alta precisión obligaba a los científicos a trabajar con simulaciones. Aunque el retrato general era correcto, varios detalles sobre su forma exacta y su distribución de masa seguían abiertos a revisión.

El nuevo descubrimiento: qué encontraron los científicos

Los nuevos datos de Juno muestran que Júpiter es ligeramente distinto a lo que se pensaba. Las mediciones refinan su tamaño y su grado de achatamiento, lo que obliga a ajustar los modelos que describen su interior. Según explicaron los investigadores, estos cambios no son cosméticos: afectan la forma en que entendemos la dinámica del planeta.

El estudio indica que la estructura interna de Júpiter es más compleja de lo previsto. Esa conclusión surge del análisis de su campo gravitatorio y de la distribución de su masa, aspectos clave para reconstruir su historia de formación.

Cómo lograron medir Júpiter con tanta precisión

La clave del avance está en la tecnología de Juno. La sonda orbita Júpiter y utiliza señales de radio extremadamente precisas para estudiar su campo gravitatorio. Al analizar pequeñas variaciones en la trayectoria de la nave, los científicos pueden inferir detalles sobre la forma y la estructura del planeta.

Este método permite una precisión inédita. A diferencia de las observaciones desde la Tierra, Juno mide directamente el entorno joviano. La NASA destaca que estas técnicas abren una nueva etapa en el estudio de los planetas gigantes.

Por qué este hallazgo es importante y qué cambia ahora

Actualizar las medidas de Júpiter no es un simple ejercicio académico. Los gigantes gaseosos funcionan como laboratorios naturales para entender la formación de sistemas planetarios. Ajustar su modelo ayuda a refinar teorías sobre el origen del Sistema Solar y sobre planetas similares que orbitan otras estrellas.

Además, el descubrimiento muestra cómo la ciencia evoluciona con mejores herramientas. Los libros de texto deberán incorporar estos datos, pero el cambio más profundo es conceptual: incluso los objetos más estudiados del cosmos aún pueden sorprendernos cuando la tecnología avanza.

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